domingo, 11 de marzo de 2018
Chekhov issues
Era aquel sabor, pero en realidad no era el sabor de nadie en particular. Era un eco en la boca, fugaz e inestable. Un eco que buscar y buscar y buscar en uno y otro y otro beso. Y comprendí que quería aquel sabor y aquellos besos inimaginablemente poliédricos y completos más de lo que había pensado. Pero no iba a tenerlos...
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