sábado, 19 de mayo de 2018
Vacía de curso
Son esas horas en que
quisiera cansarme de ti, cansarme
de agonizar pensándote, de estar
desesperadamente despierta,
de buscarte, de seguirte, de hablarte
en las sombras imaginarias de la noche
vacía de curso y vacía de tí.
Y pienso cuánto, ¡cuánto!, quisiera cansarme de ti,
de haberte buscado tanto en todos los otros cuerpos,
en todas las otras vidas.
Cuánto querría cansarme de mirarte en las fotos,
de esperarte en la cama,
de tu voz inconclusa,
de tu mano que aguarda,
de los dedos que aprietan...
Cuánto querría cansarme de ti,
de este exceso de ganas de todo
perdida en la espera
de algo.
Son estas las horas en que
la realidad vale poco y tu amor,
que en otras horas es exaltación y milagro,
sabe a distancia y a siglos.
Quisiera cansarme de ti, sí,
porque he acumulado amor, espacio y tiempo para
ahogarme indefinidamente en tus vacíos.
Pero quiero cansarme de ti
en ti,
absolutamente en ti.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario