lunes, 9 de julio de 2018

Las metáforas se agostan



A veces las palabras no saben existir.
No sirven, sólo dicen nada.
A veces sólo revolotean inútilmente sobre sí mismas,
se tropiezan en su insignificancia,
caen, se levantan, se vuelven a caer,
contradicen su existencia.
Quisieran construir, reconstruirte,
subrayarse, extenderse, apretarse,
traer, llevar, manifestar, manifestarte,
tocar, doler y aliviar, quisieran ser,
por sí mismas, ser y hacer.
Pero su palidez no es tu palidez,
no huelen como tú ni respiran, ni aman,
no son tu voz diciéndose, tus labios pronunciando.
A veces las metáforas se agostan
en las noches que quieren agostarse a sí mismas
en metáforas.


No hay comentarios: