A la vuelta del silencio
encontré mierda.
Bazofia de requiebros, palabrejas, fugas,
desperdicios, simulacros, imposturas…
A la vuelta del silencio hallé también
Profecías, manifiestos, aleluyas…
Payasadas.
Emociones de amianto,
Manifiestos de humo.
Aleluyas de plomo.
Y el silencio fue instalando el frio centro de su nada
en el frío centro de la mia.
martes, 8 de septiembre de 2009
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